Dame fuerzas

Autor: R. Tagore

 

 

 Dame, Señor, fuerzas
para llevar ligero
mis alegrías y mis penas.
Dame fuerzas para que mi amor
dé frutos útiles.

Dame fuerzas para no
renegar nunca del pobre
ni doblar mi rodilla
al poder insolente.

Dame fuerzas para levantar
mi pensamiento sobre
la pequeñez cotidiana.

Dame fuerzas, en fin,
para rendir mi fuerza,
enamorado, a tu voluntad.

 

POEMA (Autor anónimo)

-  Pedí a Dios la fuerza que me diera el triunfo,

y fui hecho débil para que supiera obedecer con humildad.

-  Pedí la salud que me permitiera hacer las cosas más grandes,

y fui hecho enfermo para que hiciera las cosas mejores.

-  Pedí las riquezas que me dieran dicha,

y se me dio pobreza para que fuera sabio.

 - Pedí la fuerza que me ganara el elogio de los hombres,

y fui hecho débil para que sintiera la falta de Dios.

 - Pedí todas las cosas que me hicieran gozar de la vida,

y me fue dada la vida para que disfrutara de todas las cosas.

-  Nada recibí de lo que pidiera,

sino todo aquello que había esperado.             

- Casi a mi pesar, mi oración callada recibió respuesta.

- Soy, entre todos los hombres el más abundantemente bendito

 

A Cristo crucificado - Anónimo

- No me mueve mi Dios para quererte

El cielo que me tienes prometido,

Ni me mueve el infierno tan temido

Para dejar por eso de ofenderte.

 

- Tú me mueves, Señor , muéveme el verte

Clavado en una cruz y escarnecido,

Muéveme ver tu cuerpo tan herido

Muévenme tus afrentas y tu muerte.

 

- Muéveme, en fin, tu amor, en tal manera,

Que aunque no hubiera cielo yo te amara

O aunque no hubiera infierno te temiera;

- No me tienes que dar porque te quiera,

Porque aunque cuanto espero no esperara,

Lo mismo que te quiero te quisiera.

 

¿Qué yo tengo? - Lope de Vega

¿Qué yo tengo que mi amistad procuras?

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,

que a mi puerta, cubierta de rocío,

pasas las noches del invierno a oscuras?

 

¡Oh, cuanto fueron mis entrañas duras,

pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío

si mi ingratitud el hielo frío

secó las llagas de tus plantas puras!

 

¡Cuantas veces el ángel me decía:

“Alma, asómate agora a la ventana;

verás con cuánto amor llamar porfía”!

 

¡Y cuántas veces, hermosura soberana,

“Mañana le abriremos” respondía,

para lo mismo responder mañana”.

 

PASTOR - Lope de Vega

 

Pastor que con tus silbidos amorosos

Me despertaste del profundo sueño;

Tú que hiciste cayado de este leño

En que tiendes los brazos poderosos;

 

Vuelve los ojos a mi fe piadosos,

Pues te confieso por mi amor y dueño,

Y tu palabra de seguirte empeño,

Tus dulces silbidos y tus pies hermosos.

 

Oye, Pastor, que por amores mueres;

No te espante el rigor de mis pecados

Pues tan amigo de rendidos eres.

 

Espera, pues, y escucha mis cuidados;

¿Pero cómo te digo que me esperes,

si estás, para esperar los pies clavados?

 

Oración - San Patricio 

- Cristo conmigo, Cristo dentro de mí,

- Cristo delante de mí, Cristo detrás de mí,

- Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda.

- Cristo en mi casa, Cristo en la calle.

- Cristo en mi trabajo, Cristo en los que me ven.

- Cristo en los que me escuchan.

- Cristo en la boca del que me habla.

- Cristo en el corazón de todo el que piensa en mí.

- Cristo conmigo y yo con Cristo

- Siempre en todas partes Amén.

- Amén.

 

NACIMIENTO DE MARIA - Lope de vega

Hoy nace una clara estrella

Tan divina y celestial

Que con ser estrella, es tal

Que el mismo sol nace de Ella.

Canten hoy, pues nacéis Vos,

Los ángeles, gran Señora

Y ensáyense desde ahora

Para cuando nazca Dios.

 

Cielos y tierra se alegran

Cuando nacéis, Virgen Santa,

Por su hija el Padre Eterno, pro quien se goza y se agrada.

 

El Hijo, viendo a su madre

Tan buena, que de llamarla

Su madre no se desprecie,

Ni de entrar en sus entrañas.

 

El Espíritu divino

De ver la esposa que ama,

De suerte que ya comienza

A cubrirla con sus alas.

 

ASUNCIÓN A LOS CIELOS - Fray Luis de León

 Al cielo vais, Señora,

Allá os reciben con alegre canto!

Oh, quién pudiese ahora

Asirse a vuestro manto

Para subir con Vos al monte santo!

  

MEDIANERA - Jacinto Verdaguer

 

 Quien busca el buen grano

Lo encuentra en la espiga;

Quien quiere oro fino,

Lo busca en la mina:

El que a Jesús quiera

Que busque a María.

 

 

PRESENCIA DE MARIA - Amado Nervo

 

Si tú me dices “VEN”, lo dejo todo...

No volveré siquiera la mirada

Para mirar a la mujer amada...

 

Pero dímelo fuerte, de tal modo

Que tu voz, como toque de llamada,

Vibre hasta en el más íntimo recodo del ser,

levante el alma de su lodo

Y hiera el corazón como una espada.

 

Si tu me dices “VEN”, todo lo dejo,

Llegaré a tu santuario casi viejo

Y al fulgor de la luz crepuscular,

 mas he de compensarte mi retardo

difundiéndome, ¡oh, Madre!, como un nardo

de perfume sutil, ante tu altar.

 

               

AVE MARIA - Peza, Juan de Dios

-  Dios te salve , María

Sol de las almas, faro de la mía;

Lirio del Cielo, mística azucena,

De hermosura, bondad y gracia llena.

 Madre del potentado y del mendigo;

Virgen Reina, el Señor está contigo. Tú sola, Tú, por tu pureza eres

- Bendita entre todas las mujeres;

Y es de tus altos dones, en tributo

Santo y bendito de tu nombre el fruto.

Sol de las almas, faro de la mía, Dios te salve María.

-  Santa Madre de Dios, el que a Ti llega

Halla amparo y perdón. Ruega, sí, ruega

Por nosotros los tristes pecadores,

Libértanos del mal y los errores;

Danos la fe consoladora y fuerte y en la hora de la muerte.

 

¡Oh Luz que brilla cual eterno día, Santa Madre de Dios,

Santa María!

 

LOS OJOS - Ruppel Clemente

 

Los ojos de la Virgen son albergue del cielo.

El que los mira, diga que están llenos de gracia.

A su lumbre amorosa se funda nuestro cielo,

 y su llanto la fiebre de tantas penas sacia.

 

Ojos de Madre-Niña, tan grandes de asombrados:

Miradme en este valle de miseria y desquicio;

Y después que se extingan mis ojos desvelados,

Que los vuestros, llorando, me salvan en el Juicio.

 

Yo no os pido milagros, Madre de Dios, potente,

Ni un beso tan siquiera; yo os pido solamente

Un guiño de esos ojos, los más dulces que he visto;

Ojos a cuya imagen quiso los suyos Cristo...

Claros ojos de Niña que puros y hermosos,

-y por enamorados-son poderosos.

 

 

EL ROSARIO - Fernández Moreno, Baldomero

 El rosario es la joya centenaria

Que pende de las manos de cualquiera

Como la guía de una enredadera

Cuanta divina y suma extraordinaria,

 

Cada “ave” es la perla hereditaria,

La piedrecita, el hueso o la madera,

Pero su gracia sube la primera,

Íntima, personal, única y varia.

 

Dicho en la oscuridad de una capilla,

En rojo amanecer o aurora helada,

Puede rezarse en sólo una rodilla.

 

Blanca y movible rosa perfumada

Se deshoja, entre cirios, amarilla,

Cuánto se dice más, más delicada

 

DE TODOS MODOS - Madre Teresa de Calcuta

Las personas son irrazonables,

Inconsecuentes y egoístas:

Ámalas de todos modos.

Si haces el bien te acusarán de tener oscuros motivos egoístas:

Haz el bien de todos modos.

Si tienes éxito

Te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos:

Lucha de todos modos.

El bien que hagas hoy será olvidado mañana:

Haz el bien de todos modos.

LA sinceridad y la franqueza te hacen vulnerables:

Sé sincero y franco de todos modos.

Lo que has tardado años en construir

Puede se destruido en una noche

Construye de todos modos.

Alguien que necesita ayuda de verdad

Puede atacarte si le ayudas:

Ayúdale de todos modos.

Da al mundo lo mejor que tienes

Y te golpearán a pesar de ello:

Da al mundo lo mejor que tienes

De todos modos.

 

María - Mercedes M. MINGORANCE

  

Maria, cuánto sufriste al pie de la Cruz.

tu Hijo padeciendo y Tú a su lado,

cuánto sufriste por amor a tu Hijo,

cuánto nos enseñaste con ese dolor.

 

Qué sola te habrás sentido regreso del Calvario

pero allí estaba Juan ,las mujeres

y el Espíritu Santo, que  prodigando sus dones

te dio el consuelo del Padre, alentándote a seguir.

 

Madre que siempre recordemos

tu sufrimiento y tu incondicionable entrega

que al contemplar a Cristo en tus brazos

comprendamos el amor infinito del Padre.

 

Te pedimos consuelo en nuestros sufrimientos

míranos desde el Cielo y danos tu bendición

y con ella, fuerza para renovar nuestra fe

llevándonos de tu mano por el camino de la VERDAD.

 

 

      

 

Milagros de Santa Gema Galgani      -  Juan Domingo Giannecchini

 

A Santa Gema quisiera  componerle una versión

transformada en bella flor.  Ojalá que así pudiera.

 

Todo el mundo te venera por tu imagen celestial

bondadosa angelical ya de niña milagrera.

 

En Lucca a su edad primera ya un milagro realizó

de un cancer de mama curó a mi abuela en esa era.

 

Cuando pude estar con ella en Lucca adentro del Santuario

rezando el primer rosario sentí que cambió mi estrella.

 

Note mi vida más bella viejos males mejoraron

otros casi ya se fueron gracias a vos Santa Gema.

 

Por eso lo que me queda de mi vida en este suelo

con mis oraciones y ruegos predicando hasta que pueda.

 

Así me pidió mi abuela que ella bien conoció

y hasta de comer le dio pues, Gema, huérfana era.

 

Siempre contaba mi abuela que Gema le salvó la vida

esta verdad hoy conocida publicada en hora buena.

 

A Santa Gema dedico todo el tiempo que yo puedo

 porque ella escuchó mis ruegos los de un ser agradecido

con mucho amor improviso esta humildad en su honor

ella está juntito a Dios pues Jesús así ha querido

gracias a ellos hemos podiido abrazarnos a su pasión.